Trujillo es y será una ciudad donde la alegría de la gente al recibir a la U es más que evidente. Más allá de la impotencia del resultado, de la desazón de cómo lo perdimos, se vio un equipo tomando protagonismo, de ir al frente siempre, ante un rival que se resigno a que pase la hora y buscar ganar tiempo, la U no concreto la más clara y ello le pasó factura al final.
Ahora todos juegan a ser DT y lapidar a Carvallo ¿Pero esos mismos no eran los que lo engrandecieron en el clásico de hace poco en Matute? La U sigue arriba, luchando en ese pelotón que va pelear hasta fin del torneo por una posibilidad a fin de año, el tiempo es corto y el sábado tenemos que ganarle a un rival directo como Melgar, en casa, dónde no sumar de a tres está vez si será fatídico.
Grover.
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