Asistir a la Noche Crema debe ser uno de los rituales del fútbol más pesados del mundo. Es estar por lo menos entre tres y cuatro horas antes para no quedarte en la calle. En la casa te preguntarán mil veces a qué se debe de que vayas tan temprano y tú explicarás mil veces pero no entenderán. La Noche Crema hace mucho dejó de ser un partido de fútbol donde por noventa minutos vamos a cantarle al equipo que nunca lo dejaremos. Es más bien la oportunidad para el hincha de agradecer a los que se fajaron antes, de darle la bienvenida a los nuevos y a su vez de hacerles ver dónde están parados. Es la oportunidad de reivindicarse para los que no tuvieron un buen año antes. Pero lo que la Noche Crema aún no ha logrado ser, es la renovación del compromiso de todos los asistentes. De sobra sabemos que somos el único grande del país y el más campeón. También sabemos que al no sentirnos opacados por ninguna hinchada muchos se duermen. Pero es que acaso aún muchos no han entendido que superarnos a nosotros mismos es también un reto. Este año tenemos un nuevo reto que romper y debemos afrontarlo así, el reto que impusimos nosotros mismos. El ser el más taquillero del país.
Debemos tener en mente que ir a la cancha no te hace mejor hincha pero sí que estás dando un poco más que otros al estar. Entonces estemos y hagámonos sentir como siempre para juntos levantar más que solo la estrella 27. Entonces, con tribunas repletas en cada fecha de local. Podremos decir que cada encuentro con la U fue una Noche-o tarde- crema y que pudimos estar, que pudimos aportar con lo que tanto queremos y que fuimos protagonistas. No por una foto, si no porque salimos con el alma ronca de tanto alentar.
Ricardo.
[srizonfbalbum id=2]